Fortalezas y debilidades de una campaña a la hora de buscar financiación a través de Crowdfunding

Fortalezas y debilidades de una campaña a la hora de buscar financiación a través de Crowdfunding

Financiar un proyecto a través de Crowdfunding es una posibilidad real si se tienen en cuenta determinados aspectos. En primer lugar, una campaña de Crowdfunding es, ante todo, una campaña de comunicación cuyo éxito consiste en alcanzar e, incluso, superar un determinado objetivo económico.

Un error frecuente consiste en suponer que basta con tener un buen proyecto, colocarlo en una plataforma de crowdfunding y esperar a que llegue el dinero. Como dice el viejo refrán: “El buen paño en el arca no se vende”, así que hay debemos pensar bien de qué manera comunicar eficazmente nuestro proyecto y, sobre todo, aquello que le hace especial e interesante.

Para enfocar la campaña como un proyecto comunicativo conviene responder antes a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué proponemos? ¿Cuál es la propuesta de valor de nuestro proyecto? ¿Qué necesidad social resuelve?
  • ¿A quién va dirigida la campaña? ¿Quiénes son los “grupos-diana” a los que queremos informar y convencer? ¿Qué características tienen? ¿A qué le dan importancia?
  • ¿Cuántos medios podemos utilizar para llegar a esas personas: sitio web y news letter, correo electrónico, redes sociales, programas de radio y TV, artículos y/o anuncios en prensa local y regional, llamadas de teléfono, fiestas, charlas-coloquio…?
  • ¿Cuál es el mensaje? ¿Cómo lo expresamos de la mejor manera posible con texto, gráficos, fotografías, ilustraciones, infografías y vídeos? ¿Cómo adaptamos la campaña a los diferentes medios que vamos a utilizar?
  • ¿Cómo planificamos las acciones de comunicación? ¿Cuántas veces y en qué momentos vamos a utilizar los diversos medios a nuestro alcance? ¿Cuánto dinero vamos a invertir en ello? ¿Quién se ocupa?

 

Las debilidades o fortalezas de una campaña de Crowdfunding suelen ser de naturaleza comunicativa y dependen de que esos aspectos estén adecuadamente definidos. No obstante, también hay otros aspectos a considerar:

  • El proyecto es demasiado general, incluye demasiadas líneas de actuación y/o es difícil de comprender. En general, funcionan mejor los proyectos enfocados a algo muy concreto, con una clara propuesta de valor. Puede estar dentro de un proyecto más amplio que le añada más valor aún, pero hay que ir de lo concreto a lo general.
  • El cálculo del objetivo económico: en ocasiones puede ser demasiado alto y difícil de conseguir; otras veces puede ser demasiado bajo y, entonces, quedarnos cortos y no estar en condiciones de poner en marcha el proyecto y dar a los financiadores los retornos que hayamos comprometido (recompensas, intereses, participaciones…, según el tipo de crowdfunding utilizado).
  • La elección de la plataforma de Crowdfunding: hay plataformas con mayor impacto que otras;que funcionan mejor para ciertos tipos de proyectos; cuyas condiciones económicas son más o menos ventajosas; o que proporcionan servicios añadidos (por ejemplo: certificados de donación). Si nos hemos equivocado con la plataforma, volvamos a internarlo más tarde con otra.
  • La concentración de esfuerzos en los primeros días de campaña: La campaña hay que impulsarla con fuerza desde el primer día y durante las primeras semanas, con el fin de recabar el mayor dinero posible y que eso facilite el “efecto arrastre”, es decir, que cuando alguien entre en la plataforma se sienta motivada a colaborar porque ve que ya se han recogido bastantes apoyos. Considera la posibilidad de poner dinero de tu bolsillo en el minuto 0 y lograr que las personas más allegadas a ti lo hagan también.
  • El seguimiento de la campaña y la velocidad de reacción: Hay que seguir la campaña hora tras hora y día tras día, observando su evolución; para reaccionar tempranamente si no estamos logrando los resultados esperados ¿cómo? Reforzando las acciones de comunicación, utilizando nuevos medios, buscando nuevos “grupos-diana”… Recuerda el dicho: “Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”.
  • Completar la campaña con un plan B: Se está terminando la campaña y ves que has conseguido bastante dinero, aunque todavía falta algo más para alcanzar el objetivo fijado. Si no tienes prevista esta eventualidad puedes perderlo todo; por eso conviene tener un plan “B” basado en: a) reforzar la campaña en los últimos días y b) disponer de una cantidad de dinero propio con la que, si es necesario, completar los fondos y cubrir el objetivo.

Muchos proyectos, de muy diverso tipo, se están financiando parcial o totalmente a través de Crowdfunding, basta con asomarse a las distintas plataformas para comprobarlo. Como ya hemos dicho, una gran ventaja que proporcionan estas plataformas es que nos permiten conocer sus características y muchos proyectos concretos, de modo que podemos aprender de cómo se presentan los que más éxito tienen. Si sigues los consejos que te hemos dado tu campaña tendrá más posibilidades de éxito, pero, aunque no lo tuviera, no dejes de intentarlo de nuevo.

Esta web utiliza cookies puedes ver aquí la política de cookies. Si continuas navegando estás aceptándola